Año Nuevo
¿Les pasa igual? Después de que pasa el 24 de diciembre, me entra una emoción porque ya llegó el nuevo año. Es una ansiedad por comenzar de nuevo, por recibir las energías que trae lo nuevo, la esperanza de que este año haré las cosas de manera diferente y que este será mejor que el anterior. No sé si es la oportunidad de cerrar la puerta a lo viejo y abrazar lo nuevo, tal vez. Pero en esta ocasión mi reflexión es: ¿por qué esperar al 1 de enero y por qué la ansiedad? ¿Tan malo fue el pasado? ¿Qué estoy negando de las lecciones que me deja un año viejo y por qué no ir más allá de esa ansiedad? ¿Qué puedo hacer diferente hoy antes de dar la vuelta al calendario?
Por temas logísticos contamos con un calendario y un reloj, pero la vida en sí no tiene horario ni años; son herramientas que tenemos a disposición, pero que nos pueden hacer trampa, pues cuando no le atinamos a la fecha de los objetivos de año nuevo, nos volvemos a apagar, a esperar de nuevo el fin de año para volver a comenzar. La realidad es que podemos empezar en cualquier momento, en cualquier día y hora. Las lecciones siguen ahí y más que negarlas, quiero abrazarlas, traerlas conmigo al siguiente día. Ya hemos hablado de la gratitud y su importancia, pero ¿y si le agregamos a la gratitud intención y determinación?
Estoy en contra de las resoluciones de Año Nuevo, pero no por rebeldía, sino por temor a no cumplirlas. En este nuevo día y año, voy a enfocarme más en la consciencia, en el porqué de esa resolución y en tratar de encontrar en esa respuesta aquello que me impide ser consistente y alcanzar lo que deseo.
La pregunta es: ¿Qué puedo hacer hoy sin tener que esperar hasta el 1 de enero para comenzar? ¿No comerme ese postre, no tomar ese trago de más, e incluso hacer esa llamada que estoy postergando? ¿Acaso puedo cambiar un pensamiento, una pregunta y empezar hoy? ¿Acaso puedo evaluar las lecciones del año e incorporarlas hoy a mis nuevas decisiones?
Es cómodo esperar hasta el 5 de enero; en realidad, es hasta ese día, porque el 1 de enero es feriado, el 2 de enero es viernes, 3 y 4 de enero son fin de semana…seguimos postergando. Arranquemos hoy, con un pensamiento, con una acción, salgamos de la comodidad que nos dan las fiestas y el feriado, incomodémonos hoy y rompamos los esquemas que nos mantienen atrapados en un ciclo de prometernos y no cumplir.
Te deseo un 2026 más consciente, más enfocado, más auténtico; te deseo el mejor año de tu vida.
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Lee Ann López | Coach transformacional